USS gradúa a sus dos primeros doctores en Biotecnología y Bioemprendimiento
La Universidad San Sebastián celebra la graduación de los dos primeros doctores de su Doctorado en Biotecnología y Bioemprendimiento, creado en 2020 junto a la Fundación Ciencia & Vida. Daniela Barrera y Juan Carlos Duarte alcanzaron este hito tras realizar investigaciones de alto impacto en cáncer de mama y microbiología ambiental, reflejando la visión de vincular la excelencia científica con la innovación y el emprendimiento.
María José Marconi J., Vicerrectoría de Investigación y Doctorados USS.

La Universidad San Sebastián sumó un nuevo logro en su desarrollo como institución de investigación, con las defensas de tesis de Daniela Barrera y Juan Carlos Duarte, los primeros egresados del Doctorado en Biotecnología y Bioemprendimiento. Ambos presentaron sus investigaciones ante la comunidad académica y obtuvieron la calificación máxima, coronando un proceso formativo iniciado en 2020 y que refleja la consolidación de un programa orientado a vincular la excelencia científica con la innovación y el emprendimiento.
Diseñado desde su origen en alianza con la Fundación Ciencia & Vida, el doctorado abrió una nueva vía de formación avanzada en biotecnología, combinando investigación de frontera con herramientas de transferencia tecnológica y desarrollo de soluciones aplicadas. El programa contó desde sus inicios con el liderazgo del Dr. Pablo Valenzuela, Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas, quien como primer director sentó las bases de esta formación doctoral. En 2023 obtuvo la acreditación por 3 años, el máximo posible para un programa sin graduados, otorgado por la CNA.
Una prueba genética con potencial clínico
La Dra. Daniela Barrera orientó su investigación doctoral al cáncer de mama, estudiando los fibroblastos asociados al carcinoma, células del microambiente tumoral que influyen en la progresión del tumor. Identificó en estas células una combinación de 10 genes —una firma genética— con alto valor pronóstico: su expresión permite predecir con alta precisión cuáles pacientes tienen mayor riesgo de metástasis. Esta firma fue validada en muestras y datos clínicos de diferentes grupos de pacientes, nacionales e internacionales, demostrando un desempeño robusto que respalda su potencial como herramienta pronóstica para mejorar la estratificación del riesgo y la toma de decisiones terapéuticas en oncología.
La investigación se desarrolló en alianza con la empresa biotecnológica Environ. “Desarrollar mi tesis en un entorno que combinó academia e industria fue clave para que nuestros hallazgos fueran más allá de la investigación básica y se orientaran hacia una aplicación real”, comenta la Dra. Barrera. Este trabajo también le permitió formarse en biología computacional, incorporando herramientas analíticas avanzadas para el modelamiento predictivo y el análisis de datos genómicos. Gracias al respaldo de la Universidad y al trabajo conjunto con Environ, el proyecto obtuvo financiamiento FONDEF VIU, que permitirá adaptar la firma genética a plataformas más accesibles como PCR y secuenciación de nueva generación.
Hoy, Daniela Barrera continúa liderando este desarrollo en Environ, en calidad de postdoctorante, y busca ampliar su aplicación a otros tipos de cáncer, con el objetivo de contribuir a una plataforma integral de pronóstico que optimice la estratificación del riesgo y ayude a reducir la mortalidad asociada a esta enfermedad.
Microorganismos de alto valor para la biotecnología ambiental
El Dr. Juan Carlos Duarte centró su tesis en la biotecnología ambiental orientada a la minería. Exploró un ecosistema de alta acidez en el Complejo Volcánico Copahue-Caviahue, donde estudió comunidades de microorganismos acidófilos del clado thiooxidans: bacterias que viven en condiciones extremas y transforman compuestos de azufre, facilitando la extracción de minerales mediante procesos como la biolixiviación. Su investigación reveló una gran diversidad de estos microorganismos adaptados a distintos ambientes, aportando nueva comprensión sobre su rol en la organización de comunidades microbianas en entornos ácidos.
Entre los hallazgos más relevantes, identificó grupos de microorganismos (bacterias) con distintas capacidades para dispersarse y colonizar nuevos espacios, lo que les permite actuar como “ingenieros de ecosistemas” en la formación y estabilización de estas comunidades. Este conocimiento sienta bases para mejorar procesos industriales como la extracción sustentable de metales, al identificar factores determinantes para el diseño de agrupaciones microbianas más eficientes.
Un aprendizaje clave fue entender que, para desarrollar soluciones sostenibles, es imprescindible partir de una comprensión profunda de los sistemas biológicos que queremos aprovechar”, comenta el Dr. Duarte, destacando que su formación le permitió tender puentes entre la ciencia básica y la innovación aplicada.
Tras doctorarse, planea aplicar sus conocimientos en emprendimientos biotecnológicos orientados a procesos industriales sustentables. Actualmente lidera una start-up propia dedicada a la identificación y producción de péptidos con capacidad edulcorante para alimentos, y espera seguir consolidando redes de colaboración para escalar soluciones biotecnológicas en contextos nacionales e internacionales.
La culminación del proceso formativo de sus dos primeros doctores representa un hito para el programa. Su director, el Dr. Enrique Brandan, enfatizó que este logro es fruto de la excelencia y el compromiso de profesores, estudiantes y colaboradores, y subraya la importancia de articular academia e industria. Destacó también las mejoras curriculares implementadas tras la primera acreditación, que refuerzan su carácter único en Chile. “Nuestro doctorado se proyecta como el único en Chile con énfasis en bionegocios y propiedad intelectual, elementos fundamentales para impulsar la innovación desde la academia”, afirmó el Dr. Brandan. El programa aspira a seguir creciendo y formando científicos-emprendedores capaces de convertir el conocimiento en valor para la sociedad.