Libro de investigador USS reconstruye la historia de la Confederación de Trabajadores de América Latina
El Dr. Patricio Herrera, director del Doctorado en Historia de la Universidad San Sebastián, publica “A Transnational History of the Latin American Workers’ Confederation, 1938–1963”, primer análisis histórico sistemático de la Confederación de Trabajadores de América Latina, que muestra cómo se forjó un andamiaje continental de derechos sociales y laborales en un periodo de encarecimiento de bienes básicos, restricciones a las libertades e inestabilidad geopolítica.
María José Marconi J., Vicerrectoría de Investigación y Doctorados USS.
La historia del movimiento obrero en América Latina se tejió en el contexto de los grandes cambios del siglo XX. En 1938 nace la Confederación de Trabajadores de América Latina (CTAL), que reunió a organizaciones de distintos países para articular encuentros, posiciones compartidas y mecanismos de cooperación orientados a la defensa de los derechos e intereses de la clase obrera en todo el continente.
El historiador Patricio Herrera, académico y director del Doctorado en Historia de la Universidad San Sebastián, reconstruye esta trayectoria en “A Transnational History of the Latin American Workers’ Confederation, 1938–1963. In Favour of a Workers’ Homeland” (Palgrave Macmillan, Springer Nature). El libro examina cómo la CTAL promovió la unidad obrera, fortaleció a los sindicatos nacionales y facilitó un marco compartido para las demandas sociales y laborales en tiempos atravesados por la II Guerra Mundial.
Que la investigación sea publicada por la editorial Palgrave es un reconocimiento y confianza en la historia elaborada desde el sur global. Mi trabajo se amplifica al llegar al mundo anglófono y nuestro Instituto y programa de doctorado en Historia tendrá otra vitrina para difundir nuestro quehacer de investigación”, destaca el Dr. Herrera.
Tramas transnacionales del movimiento obrero
El relato sitúa a la CTAL en el escenario convulso de las repercusiones de la guerra: el alza del costo de bienes básicos y las restricciones a las libertades civiles. Hacia fines de 1944, la confederación se había insertado en el debate internacional junto a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y contaba con respaldos que alcanzaban a centrales sindicales de Estados Unidos y Canadá. El libro documenta y contextualiza esta proyección continental, mostrando conexiones y tensiones entre actores de distintos países.
El enfoque trasciende las miradas nacionales y sigue los hilos que enlazan dirigentes, organizaciones y congresos a través de fronteras políticas e ideológicas, mostrando cómo esas redes moldearon programas, consignas y tácticas. Para ello, Herrera trabaja con documentación de organismos internacionales, correspondencias, actas de congresos y archivos abiertos recientemente en Europa y América Latina: huellas que permiten reconstruir la experiencia obrera latinoamericana transnacional, sin perder de vista las particularidades locales.
A lo largo del periodo estudiado, el libro recorre los pasajes decisivos de la unidad obrera y sus desafíos. Desde los itinerarios que derivan en la fundación de la CTAL en 1938, pasando por la puesta en marcha del proyecto continental y sus conferencias, hasta el tramo posterior a la guerra, cuando las expectativas de un “futuro mejor” conviven con conflictos internos y el declive de la articulación regional.
«Todo esto permite interpretar la historia latinoamericana, 1938-1963, en otras capas, menos atadas a las trayectorias locales y dialogando más en clave transnacional y global”, concluye el Dr. Herrera.