Enfermedad de Sjögren: estudio revela mecanismo que mantiene la inflamación y apunta a un posible tratamiento
Liderado por la Dra. María José Barrera, académica de la Facultad de Odontología de la Universidad San Sebastián, el estudio muestra que en los pacientes con esta enfermedad las mitocondrias de las glándulas salivales se dañan, y ese daño contribuye a la inflamación. En experimentos de laboratorio, un fármaco que ya se usa en otras enfermedades reumatológicas logró revertir ese deterioro.
María José Marconi J., Vicerrectoría de Investigación y Doctorados USS.
La enfermedad de Sjögren es una condición autoinmune crónica que afecta principalmente a las glándulas salivales y lagrimales, y que se traduce en una sequedad persistente de boca y ojos. Se da mayoritariamente en mujeres y es considerada una de las enfermedades reumatológicas autoinmunes más comunes. Sin embargo, no cuenta hoy con tratamientos plenamente eficaces, lo que ha llevado a buscar nuevas alternativas terapéuticas y, sobre todo, a comprender mejor qué ocurre en el tejido afectado.
Un estudio liderado por la Dra. María José Barrera, de la Universidad San Sebastián, apunta precisamente en esa dirección y se enfoca en un componente celular hasta ahora poco explorado en esta enfermedad: las mitocondrias, los organelos que producen la energía que la célula necesita para funcionar. Publicado en Annals of the Rheumatic Diseases, una de las revistas de mayor impacto en reumatología, el trabajo se desarrolló junto a investigadores de la Universidad de Chile, la Universidad Mayor y la Clínica Indisa.
Al analizar glándulas salivales de pacientes, los investigadores observaron que muchas de sus mitocondrias estaban estructuralmente dañadas y que, a raíz de ese deterioro, liberaban su propio material genético (el ADN mitocondrial) hacia el interior de la célula, donde normalmente no debería encontrarse. Ese ADN fuera de lugar es interpretado por la célula como una señal de alarma, parecida a la que activaría frente a una infección, y gatilla una respuesta inflamatoria. Es la primera vez que este mecanismo se describe directamente en tejido de pacientes con la enfermedad.
Nuestro estudio muestra que las mitocondrias de las glándulas salivales de los pacientes con esta enfermedad están alteradas y liberan ADN mitocondrial, el cual es capaz de promover una respuesta inflamatoria. Moléculas inflamatorias, a su vez, pueden generar alteraciones mitocondriales, contribuyendo así a un loop de perpetuación de la inflamación”, explica la Dra. Barrera.
Ese círculo ayuda a entender por qué la enfermedad tiende a sostenerse en el tiempo.

Resultados de microscopía electrónica muestran las alteraciones representativas encontradas en las mitocondrias de células epiteliales de las glándulas salivales labiales de pacientes con enfermedad de Sjögren. Las mitocondrias muestran pérdida de las crestas mitocondriales (flechas amarillas), hinchazón (asteriscos rojos) y figuras tipo mielina (estrellas amarillas) en su interior. GS: gránulo de secreción; RE: retículo endoplásmico; MP: membrana plasmática. Barras: 1 Bars: 1 µm.
Ann Rheum Dis. 2026 Apr 17:S0003-4967(26)00208-6. doi: 10.1016/j.ard.2026.03.022.
La segunda parte del trabajo exploró si era posible romper ese ciclo. Para ello, el equipo recurrió al tofacitinib, un fármaco con efectos antiinflamatorios ya utilizado en otras enfermedades reumatológicas, como la artritis reumatoide. En ratones con características similares a la enfermedad de Sjögren, el tratamiento revirtió tanto el daño estructural y funcional de las mitocondrias como la infiltración de células inmunes en las glándulas. Experimentos en cultivos celulares apuntaron en la misma dirección.
Con ello, el hallazgo aporta una pieza relevante sobre una enfermedad todavía difícil de tratar. “Estos resultados contribuyen al entendimiento de lo que ocurre en esta patología y al desarrollo de futuras terapias que logren mejorar la calidad de vida de las personas”, señala la investigadora.