11 noviembre, 2025

Investigador USS recibe el Premio Alsea 2025 por proyecto sobre alimentación saludable y sostenible en América Latina

Un proyecto liderado por el Dr. Samuel Durán abordará la calidad de la dieta, la inseguridad alimentaria y la sostenibilidad de los sistemas de producción de alimentos en América Latina y España. La iniciativa, reconocida con el Premio Alsea 2025, busca generar una radiografía integral de la dieta en la región y aportar evidencia que oriente políticas públicas frente a la obesidad, la malnutrición y el cambio climático.

 

María José Marconi J., Vicerrectoría de Investigación y Doctorados USS. 

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A pesar de su riqueza biológica y gran potencial agrícola, en América Latina millones de personas enfrentan dificultades para acceder a una alimentación suficiente y saludable, al mismo tiempo que aumentan las tasas de obesidad y malnutrición. Esta doble paradoja convive en la región y, en muchos casos, se manifiesta dentro de los mismos hogares.

Más del 40% de la población en América Latina sufre algún grado de inseguridad alimentaria, y las tasas de obesidad superan el 30% en países como Chile y México. Esta doble carga de exceso y déficit refleja una desconexión entre la producción, la distribución y el consumo saludable de alimentos”, señala el Dr. Samuel Durán, académico de Nutrición y Dietética de la Universidad San Sebastián.

Con este diagnóstico como punto de partida, un equipo de científicos de 14 países latinoamericanos, liderado por el Dr. Durán, se propuso caracterizar y analizar cómo se alimentan las poblaciones urbanas de la región, con especial atención a los sectores más vulnerables y a las diferencias entre grupos etarios, niveles educativos y contextos geográficos. Gracias a su enfoque integrador y su potencial de incidencia en políticas públicas, la iniciativa obtuvo el Premio Alsea 2025, superando a otros 110 proyectos internacionales. Este reconocimiento, otorgado por la Fundación Alsea, contempla un financiamiento de 150 mil dólares para ejecutar el estudio durante un periodo de dos años.

Dr. Samuel Durán Agüero, académico de la Facultad de Ciencias de la Rehabilitación y Calidad de Vida USS.

El proyecto contempla la aplicación de un protocolo unificado de recolección de datos en distintos países, lo que permitirá comparar resultados entre contextos diversos. “Era urgente impulsar un estudio de esta escala”, sostiene el Dr. Durán. “Integra dimensiones que suelen abordarse por separado, con metodologías comparables, algo que no se había hecho antes en América Latina”. Esta aproximación permitirá comprender mejor las causas del problema y orientar políticas más eficaces, basadas en evidencia.

Una red científica con impacto regional

El estudio se desarrolla en el marco de la Red Latinoamericana de Investigación en Alimentación y Nutrición (RedLIAN), una plataforma colaborativa creada en 2021 que reúne a investigadores de distintos países. Junto con producir datos comparables, la red busca fortalecer la cooperación científica, arraigar capacidades en análisis nutricional sostenible y dejar instaladas herramientas metodológicas que trasciendan fronteras y contextos políticos.

Se trata del primer esfuerzo empírico coordinado en la región para evaluar, con una misma metodología aplicada en ocho países, la relación entre la calidad de la dieta, las condiciones de acceso a los alimentos y su huella ambiental (emisiones de gases, uso de agua y suelo), siguiendo estándares internacionales definidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Más allá de los datos, este proyecto representa una oportunidad para posicionar a América Latina como referente en políticas alimentarias sostenibles, basadas en evidencia y con una mirada de largo plazo”, señala el Dr. Samuel Durán. También destaca el valor formativo de la iniciativa, que involucra activamente a investigadores jóvenes y promueve la formación de capital humano avanzado.

El equipo espera articular sus hallazgos con agencias internacionales y plataformas técnicas regionales, como la FAO y la OPS, promoviendo marcos comunes para el diseño de políticas alimentarias que conjuguen salud pública, justicia social y sostenibilidad ecológica. El trabajo incluirá también colaboración con comunidades y autoridades locales, favoreciendo el enfoque territorial e integrador.