27 mayo, 2026

Estudiante del Doctorado en Biotecnología y Bioemprendimiento publica como primera autora un estudio sobre envejecimiento cerebral

El artículo liderado por Daniela Cortés muestra que el deterioro de un mecanismo de limpieza dentro de las mitocondrias basta para producir signos típicos del envejecimiento en cerebros jóvenes.

 

María José Marconi J., Vicerrectoría de Investigación y Doctorados USS.

 

Estudiante del Doctorado en Biotecnología y Bioemprendimiento publica como primera autora un estudio sobre envejecimiento cerebral

Daniela Cortés Díaz, estudiante del Doctorado en Biotecnología y Bioemprendimiento de la Universidad San Sebastián, es primera autora de un artículo sobre envejecimiento cerebral publicado recientemente en la revista Free Radical Biology and Medicine.

El estudio se realizó en el Laboratorio de Neurobiología del Envejecimiento, dirigido por la Dra. Cheril Tapia, académica de la Facultad de Ciencias de la USS e investigadora del Centro Basal Ciencia & Vida. La investigación aporta la primera evidencia en un organismo vivo de que Lonp1, una proteína cuya función es eliminar otras proteínas dañadas dentro de las mitocondrias, es indispensable para el funcionamiento normal del hipocampo, la región del cerebro asociada al aprendizaje espacial y la memoria.

El equipo administró un inhibidor a ratones adultos jóvenes durante seis semanas, y con ello redujo parcialmente la actividad de Lonp1. Ese cambio bastó para provocar una caída en la producción de energía celular, un aumento del estrés oxidativo, la pérdida selectiva de pequeñas estructuras de las neuronas asociadas a la plasticidad, y dificultades para aprender tareas espaciales. La memoria ya consolidada se mantuvo intacta. Así, los hallazgos identifican a Lonp1 como un factor causal del envejecimiento cerebral y abren una posible vía terapéutica para preservar la función cognitiva en la vejez.

La principal pregunta era si podíamos identificar a Lonp1 como relevante en el proceso de envejecimiento”, explica Daniela. “Si bien el envejecimiento es un proceso natural y no una enfermedad como tal, constituye el principal factor de riesgo para el desarrollo de patologías neurodegenerativas. Por eso es importante identificar proteínas clave que mejoren la calidad de vida de las personas mayores”.

Estudiante del Doctorado en Biotecnología y Bioemprendimiento publica como primera autora un estudio sobre envejecimiento cerebralInvestigadora en formación

Daniela también cursó su pregrado en Bioquímica en la USS, y se vinculó al laboratorio en 2021 durante su Unidad de Investigación. Desde entonces ha desarrollado su trabajo allí: primero como tesista de pregrado, luego como asistente de investigación, y actualmente como estudiante de doctorado. “Daniela destaca por su compromiso, rigurosidad experimental, independencia creciente y gran capacidad de aprendizaje, y hoy participa además en la formación de nuevos estudiantes de pregrado como co-tutora en distintos proyectos del laboratorio”, señala la Dra. Cheril Tapia.

Daniela comenta también lo que significó liderar el proceso completo de una publicación científica. “Haber sido primera autora me permitió reconocer todo el esfuerzo que hay detrás de cada publicación: ordenar los datos, escribir el artículo de principio a fin y defenderlo ante los comentarios de los revisores”.

Además de esta publicación, Daniela participó en la IBRO Translational Neuroscience School 2026, realizada del 11 al 15 de mayo en la Universidad Andina del Cusco, Perú. La escuela, organizada por la Organización Internacional de Investigación del Cerebro (IBRO), está dirigida a investigadores en etapa temprana, y su proceso de selección consideró trayectoria académica, experiencia en investigación y proyección profesional. La estadía contó con el respaldo del Fondo para Presentaciones en Congresos y Cursos Cortos Internacionales de la Dirección de Doctorados.

El próximo paso de esta línea de investigación, dice Daniela, conecta directamente con su tesis doctoral.

Con esta publicación se sientan las bases para evaluar los efectos positivos de Lonp1 sobre el funcionamiento celular y su repercusión en la memoria. El siguiente paso sería activar o aumentar los niveles de Lonp1 en el hipocampo y observar si puede disminuir las características propias del cerebro envejecido”.