14 octubre, 2025

Microplásticos en la costa chilena: impacto en ciencia y políticas públicas

  • A comienzos de 2024, una expedición científica a bordo del velero “Centinela I” recorrió cerca de mil kilómetros del litoral centro-sur de Chile para evaluar la presencia de microplásticos en zonas cercanas a la desembocadura de grandes ríos.
  • Los resultados, recientemente publicados en la revista Marine Pollution Bulletin, representan una línea de base para la región. Aportan evidencia para futuras iniciativas regulatorias y podrían contribuir al debate internacional sobre la contaminación por plásticos.

 

María José Marconi J., Vicerrectoría de Investigación y Doctorados USS.

Microplásticos en la costa chilena impacto en ciencia y políticas públicas

La contaminación por plásticos es uno de los principales desafíos ambientales de este siglo. Pequeñas partículas plásticas, comúnmente llamadas microplásticos, se encuentran en todas partes: en los mares, ríos y montañas, en el aire que respiramos, desde la cima del Everest hasta la Antártica. Aunque casi imperceptibles, su presencia y efectos sobre los animales y los ecosistemas (en particular sobre la biodiversidad marina) están cada vez más documentados, e incluso existe creciente evidencia de su presencia en el cuerpo humano, lo que ha despertado preocupación por sus posibles efectos en la salud.

Chile no está al margen de esta problemática ambiental ni de su diagnóstico. Las preguntas son varias: ¿Qué tan graves son los niveles? ¿De dónde provienen estas partículas? ¿Qué riesgos implican? Con ellas en mente, en enero de 2024, un equipo de científicas y estudiantes de la Universidad San Sebastián, liderado por la Dra. Karla Pozo, recorrió cerca de mil kilómetros del litoral centro-sur de Chile a bordo de la embarcación escuela Centinela I. El trayecto se extendió desde Puerto Montt hasta el Biobío y se enfocó en las desembocaduras de los ríos Maullín, Llico, Valdivia, Imperial y Biobío, además del golfo de Ancud, para estudiar in situ las características de los microplásticos presentes en el agua y su distribución en estas zonas.

Contaminación en movimiento

El muestreo reveló una presencia generalizada de microplásticos en todas las zonas evaluadas. Se detectaron entre 9.000 y 115.000 partículas por kilómetro cuadrado, con un promedio de alrededor de 29.000.

Además de su cantidad, se caracterizó su tamaño, color, forma y composición química. Más del 80% de las partículas correspondían a fibras plásticas microscópicas, y los polímeros más frecuentes fueron PET (tereftalato de polietileno) y PE (polietileno), utilizados principalmente en envases y embalajes, industria textil, y aplicaciones domésticas e industriales.

Otro aspecto relevante fue la evaluación del potencial riesgo ecológico de las partículas encontradas, el cual fue calculado y comparado a nivel internacional. Los resultados obtenidos en la zona costera de Chile revelan que los índices de riesgo ecológico son comparables, e incluso superiores, a los calculados para sitios altamente contaminados en otras zonas del mundo, como el mar Mediterráneo.

Ahora bien, más allá del número de partículas o de su riesgo estimado, es fundamental avanzar un paso más en la comprensión de sus efectos. “Aún se requiere evaluar el impacto real que esta contaminación podría tener sobre el océano Pacífico y su biodiversidad”, plantea la Dra. Pozo, destacando la necesidad de continuar investigando para dimensionar sus consecuencias ecológicas y en la salud humana.

En un esfuerzo por profundizar las investigaciones, durante abril de este año se realizó, también a bordo del velero escuela Centinela I, una travesía al archipiélago de Juan Fernández, con el propósito de documentar la contaminación plástica y sus repercusiones en la integridad ecológica y la funcionalidad de los ecosistemas marinos en una zona remota y de gran relevancia ambiental, debido al alto número de especies endémicas que allí habitan.

Microplásticos en la costa chilena impacto en ciencia y políticas públicas

Evidencia científica para decisiones con base

Pero estos impactos se extienden más allá del océano. Durante el último año, el equipo de investigación liderado por la Dra. Pozo ha estudiado la contaminación plástica en el continente, en particular en los vertederos clandestinos de ropa usada del desierto de Atacama, y su papel como fuente de microplásticos y otros contaminantes. Este trabajo permitió documentar sus efectos e influir en la agenda pública y legislativa. En 2025, el Ministerio del Medio Ambiente incorporó los textiles como producto prioritario dentro de la Ley REP (de Responsabilidad Extendida del Productor), ampliando su alcance. Este caso ejemplifica cómo la integración de evidencia científica, difusión mediática y diálogo con autoridades puede traducirse en avances regulatorios concretos.

De manera similar, en el plano internacional, esfuerzos como estos han fortalecido la postura de Chile en las negociaciones por un tratado global contra la contaminación por plásticos, actualmente en discusión bajo el alero de Naciones Unidas (ONU). La Dra. Karla Pozo ha participado como parte de la delegación chilena en distintas sesiones del Comité Intergubernamental de Negociación (INC), contribuyendo con información actualizada y evidencia generada en territorio nacional.

En un escenario marcado por el peso de los lobbies industriales, “la evidencia propia, generada en Chile sobre los impactos de la contaminación por plásticos, nos da una voz más robusta. No hablamos desde supuestos, sino desde datos producidos por científicas nacionales en territorio chileno”, resume la Dra. Pozo. Esta evidencia es esencial para promover compromisos internacionales más ambiciosos.